Filogenia de la humanidad, historia de la creación de nuestros ancestros. Parte IV  

Pruebas finales: el neandertal

Llegó un momento en el desarrollo de los diferentes géneros de homos en el que asimoss creyeron haber encontrado la combinación perfecta que, pensaron, dejarían ya como base final evolutiva para nuestra especie, sin más cambios ni alteraciones genéticas ni energéticas. Ese estadio evolutivo era el que correspondía al homo neanderthalis, pues había demostrado (para REC) ser capaz de adaptarse bien a muchos climas por todo el planeta, su psique colectiva funcionaba de forma organizada y cohesionada, respondían perfectamente a la información insertada en la Realidad Base para que crearan ellos mismos su realidad y entorno “holográfico” sobre la realidad de asimoss y sobre la realidad del propio planeta, y, en definitiva, eran fuertes, hábiles y aprendían bastante rápido.

Por lo tanto, REC, en conjunto, pensaron que la especie humana ya había alcanzado el desarrollo necesario y era cuestión de dejar que fueran creciendo de forma “normal” y natural por sí solos, que hicieran el rol que asimoss tenía planificado para ellos (ser parte de la mano de obra y “trabajadores” de todo lo que hubiera que hacer en el planeta según planes y objetivos de asimoss) y mantener todo bajo control con ayuda de aquellos clanes que ya formaban parte de los grupos en “poder” y que hacían de eslabón entre asimoss y los neandertales.

Con esto ya en marcha, REC siguió con sus procesos de adaptación a las condiciones cambiantes de la Tierra, a la que ellos mismos también habían de adaptarse continuamente, y dejaron que el resto de homos fueran desapareciendo, bien de forma forzada o bien de forma natural por la falta de adaptación al clima donde habían sido trasladados, y donde, ya medio olvidados por asimoss o despreocupados de sus ires y venires, solo unos pocos reductos de grupos y clanes de homos anteriores al neandertal permanecieron y sobrevivieron medio aislados durante decenas de miles de años, aun cuando el homo sapiens ya rondaba por el planeta como la especie predominante.

El hombre de neandertal, por lo tanto, culminaba los planes de crear una raza dominante para la Tierra según los objetivos iniciales de asimoss, habiéndolo acercado al nivel más o menos necesario para cumplir todo lo que se pretendía que la humanidad de aquel entonces cumpliera.

De hecho, el nivel medio evolutivo de otras razas que asimoss ha creado en otros sistemas planetarios es parecido al nivel evolutivo de los neandertales, que viene a ser, digamos, el “tope” que asimoss suelen otorgar a las especies de avatares que crean cuando se instalan en algún planeta sin vida autoconsciente y parten desde casi cero, como en la Tierra, para crear una especie nueva. Dotados de alma individual, y un YS que asiste a la evolución de esta, y controlados por una programación insertada en la psique, con una realidad proyectada por ellos mismos a partir del contenido de los ICs y de la Rb controlada por asimoss, todo estaba en orden para que la Tierra se mantuviera tal cual estaba en el punto álgido del desarrollo de los neandertales.

¿Qué pasó entonces? Hubo una razón, pues, por la que asimoss se vieron obligados a realizar una nueva alteración genética y energética para crear al homo sapiens, algo que no entraba en los planes iniciales, ya que debido a nuevos cambios en la Tierra y a cambios en los procesos del propio logos planetario que asumió más responsabilidades dentro del sistema “cósmico” del que nuestro sistema solar forma parte, obligaron a cambiar la estructura energética del planeta prácticamente por completo y, con ello, fueron cambiando las responsabilidades de Kumar respecto a su posición en el sistema solar y en nuestra galaxia, algo que ya hemos explicado en la historia de REC.

Así, Kumar y su YS, que se habían ofrecido para hacer de sostén y soporte a todo el cambio frecuencial de todos los sistemas planetarios en nuestra Vía Láctea antes incluso de la creación del planeta a nivel físico, y que era algo que ya estaba previsto en niveles “logóicos” superiores, fueron adaptando la Tierra a las necesidades de esta función de apoyo a todo Eur, y eso no era algo con lo que asimoss, ni REC en general, contaran con tener que adaptarse también de forma tan drástica a ello.

Todo eso junto, obligó, digamos, a asimoss a crear un nuevo modelo más avanzado, el homo sapiens, que pudiera adaptarse a la nueva estructura energética de la Tierra, con la que los cuerpos sutiles del neandertal no podían ya trabajar ni eran compatibles sin muchos ajustes y cambios, lo cual no era viable en aquel momento por la cohesión de la especie y la robustez de los cuerpos físicos que ya se habían creado. Así pues, borrón y cuenta nueva, de vuelta a los laboratorios y bases que asimoss ya tenían ubicadas por medio planeta, y a empezar de nuevo a diseñar un nuevo género que tuviera capacidad para sobrevivir en el planeta, a medida que se formaban una visión más o menos acertada de todo lo que iba a pasar en este a todos los niveles de realidad, desde el plano más elevado hasta el nivel más denso y físico del mismo.

Así, en resumen, el periodo en el que el hombre de neandertal fue el género predominante en el planeta se inició hace más de 230000 años, y algunos de los últimos especímenes sobrevivieron hasta hace algo menos de 30000 años, en plena convivencia con el homo sapiens en muchas partes del planeta.

 Homo Sapiens

Para poder entender pues la necesidad de crear al homo sapiens, es más que recomendable que leáis de nuevo la serie de artículos sobre la historia de REC que os he mencionado. Aunque la escribí en modo “historia” para que los filtros mentales no desecharan directamente todo lo que no concuerda con nuestros sistemas de creencias actuales, todo lo incluido en ella es correcto, aunque sea de forma muy resumida y en aspectos muy globales en muchos temas.

Hasta la fecha, hemos encontrado restos de un par de géneros anatómicamente ya pertenecientes al homo sapiens:

  • Homo sapiens idaltu, fósiles encontrados en las proximidades de la localidad etíope de Herto Bouri en el año 1997- antigüedad aproximada 158 000 años
  • Homo sapiens sapiens, género que incluye a los seres humanos actuales – los restos más antiguos que se han descubierto datan de hace unos 195000 años.

Así pues, en el momento en el que el logos planetario tuvo que acometer nuevas funciones para facilitar todo el salto evolutivo de todos los sistemas planetarios dentro de nuestra galaxia, todo tuvo que ser reajustado, a todos los niveles, y para todas las especies existentes en la Tierra, tanto a nivel de flora y fauna, como a nivel de los homos que en ella habitaban, como por supuesto tuvieron que adaptarse todos los miembros de REC que ya vivían en la Tierra de forma permanente y hacen del planeta su hogar. Puesto que la humanidad de entonces, los neandertales y el resto de homos que convivían con ellos diseminados por el planeta ya hacían de puntos de anclaje y de “contrapesos” para la densificación de la estructura física de Gea, al cambiar los parámetros energéticos de todo lo que tenía que ser sostenido se tuvieron que cambiar las estructuras físicas y sutiles de la humanidad de entonces.

Puesto que la única manera de crear una nueva humanidad de forma tremendamente rápida que se adaptara al planeta en el menor tiempo posible era usar ADN de asimoss, amoss y un par de decenas de especies más, el homo sapiens fue creado no solo con genes de los homos más resilientes de modelos anteriores, sino con un potencial brutalmente alto de genes pertenecientes a todas las razas que formaban parte de REC, en aquel momento, de forma más o menos aceptada por todos los que tenían intereses en la Tierra y sus recursos, de una manera u otra.

Una nueva era para todos

Ahora bien, si nosotros manipulamos a un ratón en un laboratorio y le insertamos un gen de una medusa fluorescente para que brille en la oscuridad lo consideramos un estudio científico, y quizás todos contentos con ello, pero no tememos de ninguna de las maneras que nuestro ratón llegue a dominar el mundo en el que existimos desde millones de años antes de haber creado a ese ratón. Pero si creas una especie homínida inteligente, fuerte y resiliente, perfectamente adaptada al planeta que está haciendo de sostén energético para el paso evolutivo de toda la galaxia y le entregas tu genética y la de 20 especies más, que combinadas tienen un potencial no visto en ningún sitio hasta ahora, entonces procuras mantener no solo una estrecha vigilancia sobre tu “ratón”, sino que, además, tienes que conseguir, como sea, que la humanidad representada por el homo sapiens nunca sepa qué es, porqué fue creada, qué reside en su interior latente en sus genes, que potencial tiene, cuál es el propósito de su existencia, etc., etc.

Evidentemente todos los YS y almas encarnando en neandertales y que fueron traspasadas a cuerpos sapiens dieron su aprobación, pues era más importante el proceso de apoyo “cósmico” que Kumar estaba realizando que cualquier otra consideración sobre cambios en los cuerpos físicos de sus encarnaciones. Algo así como que tienes un coche de un determinado modelo, y eres el conductor, y te piden que, por motivos relacionados con el bien mayor de toda la carrera y del circuito en su conjunto, permitas que se realicen ciertos cambios en las ruedas, el motor y la carrocería. Puesto que los YS son conscientes de todo lo que sucede a todos los niveles dentro del sistema evolutivo en el que se encuentran (en este caso bajo coordinación del logos galáctico, Eur, en Irdin), dieron su visto bueno para la transformación de aquella humanidad y la creación del homo sapiens. El homo sapiens pasaría a ser, pues, la raza que sostendría energéticamente el plano físico, etérico y mental de la Tierra mientras que, en paralelo, Kumar sostenía energéticamente el paso de todos los sistemas planetarios de la Vía Láctea a su siguiente nivel evolutivo.

La visión de Eur y Umar sobre la humanidad

Así, independientemente de lo que REC tuviera en mente o quisiera hacer con la humanidad, y como habíamos dicho en los artículos sobre la historia de REC, cuando eres la raza más densa de toda tu galaxia es porque tu energía es la más densa, ya que tienes que hacer de contrapeso a todos los otros sistemas que suben y duplican su frecuencia añadiendo a sí mismos energía cada vez más alta en frecuencia, más positiva, más elevada. El contrapeso de un cambio frecuencial así, con energías de altísima frecuencia en el otro lado del balancín, da como resultado un planeta tremendamente material, denso y “bajo” en vibración en el otro lado, que es lo que la Tierra ha sido durante prácticamente toda su existencia.

La energía más densa de todas es el miedo, con sus combinaciones y derivados, con lo que, las razas que están destinadas en algún momento a ser las más poderosas de cada galaxia (porque esa es la recompensa del logos por el sacrificio que hacen al tener que sostener estructuras del planeta que hace de punto de apoyo, sin ser la humanidad consciente de ello, y como les sucedió también a amoss en su propio planeta de origen) son las que tienen que pasar por los niveles más bajos, energéticamente hablando, mientras se producen los procesos de paso evolutivo de su galaxia. Así, las razas destinadas a llevar la luz y la evolución, a coordinar la vida y la existencia asistiendo a las jerarquías logóicas, son las que, antes, han tenido que existir envueltas en las energías más bajas y complicadas de todas durante todo su proceso evolutivo.

Este proceso es el que estábamos destinados a cumplir, y no fue una equivocación que asimoss y amoss y esas otras 20 especies crearan el avatar que ahora usamos y que llamamos homo sapiens sapiens, pues, sin necesidad de ser conscientes de ello, REC hizo lo que los logos de mayor nivel que coordinan la vida y procesos dentro de nuestra galaxia tenían planificado que ocurriera. Otra cosa es cómo lo aceptaron cuando descubrieron, digamos, cómo habían sido “utilizados”. Como en alguna otra ocasión hemos dicho, nunca se entrega a ninguna especie más información de la que su inconsciente colectivo puede asumir, de forma general, en términos de conocimiento, y, por lo tanto, este tipo de planes de tan alto nivel no fueron compartidos ni por Kumar, ni por los YS, ni por los logos con ninguna de las razas que ya estaban en la Tierra desde millones de años atrás.

De algún modo, todos los planes que los niveles más altos de gestión de nuestra Vía Láctea tenían y tienen para REC, para la humanidad, y para la Tierra, se cumplieron con más o menos altibajos, algunos ajustes y cambios por el camino, y más o menos en el tiempo previsto, y, por ese motivo, la humanidad es lo que es y tiene el potencial que tiene y está destinada a ser (en la nT, una vez hayamos pasado de nivel evolutivo), esa especie que, en Irdin, nos llaman Hesiels, como habíamos explicado en la última publicación sobre la historia de REC.

Completaremos pues ya en el siguiente artículo los procesos finales del desarrollo del homo sapiens, el inicio de las primeras civilizaciones en la zona de Mesopotamia y otros temas complementarios que nos ayuden a comprender los procesos actuales que quedan por completar para Kumar, algunos planes de REC para el futuro y el rol de la humanidad para los próximos pocos cientos de años que tenemos por delante.

 

 

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