26
Ago
Mi descenso hace unas semanas al abismo del subconsciente para desenterrar estos temores primarios de los que os he hablado en los dos últimos artículos, ha supuesto una verdadera tormenta interior, una caída a un pozo con paredes resbaladizas, y un tener que mirar, cara a cara, a estos grandes miedos, y otros derivados, que jamás habían sido iluminados tan directamente en el tiempo en el que llevo trabajando en limpiar mi psique, mi sistema energético, mis memorias kármicas. El trabajo con el miedo a los “depredadores”, por ejemplo, te puede llevar unos días, mientras lo sacas a la superficie,…
