Jerarquías “demiurgas” y las categorías de entes que existen en nuestro planeta

Como habíamos explicado en el anterior artículo, todo “ser” cuya composición energética esté formada por mónadas con una mayoría de estas polarizadas en carga “-“ (“menos”) recibe, o entra dentro, de la categoría de “ente”.

A estos entes, el ser humano, dentro de nuestros sistemas de creencias y religiones, culturas y mitos, les hemos llamado de muchas maneras y, en técnicas terapéuticas, como las que enseñamos en la escuela y en decenas de otras que la humanidad ha usado a lo largo de su historia, en general usamos el término “entidad negativa” para entendernos entre nosotros a la hora de hacer sanaciones y limpiezas energéticas cuando nos encontramos con uno de ellos en nuestro sistema sutil.

¿Por qué existen “entes negativos”? ¿Cuál es su rol?

En general, es el mismo rol que el de los seres “positivos”, es decir, dentro del conjunto de “todo lo que existe”, cada grupo de seres/entes se encarga de la gestión de los procesos, aprendizajes, estructuras, niveles, elementos, etc., en la polaridad a la que pertenecen. Todo en la “Creación” requiere del equilibrio perfecto para poder sostener los procesos de existencia, vida y evolución y la forma de proporcionar ese equilibrio es a través de un sustrato de energía positiva, negativa y neutra, que se combina entre sí para crear todas las realidades, todos los seres vivos, todos los planetas, todas las galaxias, todo de “todo” ….

Por lo tanto, el rol de un ente “negativo”, por ejemplo, puede ser simplemente estar en un lugar donde hay que bajar un poco la frecuencia porque, a 100m de ahí, otro ser “positivo” está haciendo un trabajo de sanación y añadiendo “mónadas positivas” a una zona, requiriendo un contrapeso temporal. Mientras el trabajo está en proceso, tanto Umar como Abraxas instruyen a sus jerarquías sobre qué han de hacer y dónde y cómo, y qué energías han de anclar o lo que sea, mientras, de nuevo, van calculando y ajustando “todo” para que el equilibrio global de nuestra zona de la Vía Láctea se mantenga intacto.

Esto no significa que el ente esté al tanto de lo que ese ser está haciendo, ni el ser está pendiente de lo que haga o deje de hacer el ente, de hecho, posiblemente, ni se perciban o se molesten en observarse mutuamente, ni mucho menos interactuar entre sí.

De igual manera, los otros logos y demiurgos regionales hacen lo mismo en sus zonas, instruyendo a todos los entes y a todos los seres sobre qué hacer y cuando y, así, Eur, en su totalidad, haciendo malabarismos continuos para que todo el conjunto esté siempre más o menos equilibrado, consigue proporcionar un tablero de juego a toda la vida consciente lo suficientemente estable. Luego, como toda la galaxia debe ajustarse a las estructuras que existen entre logos de ese nivel, se calcula hasta la última mónada de cada polaridad para que todo el cosmos sea un lugar “equilibrado” también, gracias al trabajo combinado de todos los que forman parte tanto de las jerarquías logóicas como de las jerarquías demiurgas.

Cuando este tipo de entes, que ahora veremos un poco más en detalle cómo se organizan entre sí, aparecen en nuestra realidad, en nuestra vida, en nuestro sistema energético, no siempre significa que hayan sido “enviados” contra nosotros o solicitados por alguna de sus jerarquías, ya que, más bien, se han puesto en piloto automático muchas de las reglas que rigen sus comportamientos y lo que pueden hacer o no, y, puesto que además tienen un cierto margen de libre albedrío, en muchos casos están donde están y nos pueden llegar a alterar o complicar la vida como lo hacen porque muchos parámetros energéticos, internos a nosotros mismos o relacionados con la propia co-creacion de la realidad del ente, del entorno donde estamos, de las situaciones y energías que nos rodean o de los bloqueos y problemas de nuestro propio sistema energético, coinciden para haber atraído, resonado, sincronizado nuestra trama con la del ente o permitido su presencia en nuestro “holograma personal”.

Jerarquías de entes en nuestro planeta

Así, de la misma forma que SC está organizado en 10 círculos de poder, siendo el nivel 1 el de mayor grado y el 10 el menor, los entes que existen en nuestro planeta tienen también una jerarquía de 10 niveles en las que, nivel a nivel, se va doblando el número de “daemons” (vamos a usar este nombre para no usar otros términos con carga energética mayor) que forman parte de este.

El rol de todos estos “daemons” y entes negativos ha ido cambiando con el paso del tiempo, inicialmente, asimoss trajeron varios de ellos (los más poderosos) para ayudarles con los procesos de ajuste del planeta para sus propias necesidades energéticas. Luego, otras razas de REC trajeron sus propios “entes” de apoyo, y, con el tiempo, Abraxas introdujo miles de ellos para ayudar a Kumar a bajar su frecuencia y densificar zonas y planos energéticos que eran necesarios para hacer la función de soporte de todo el mecanismo de paso evolutivo que ya hemos explicado.

Por lo tanto, igual que SC1 está formado por tres asimoss que se alternan en este rol cada cierto tiempo, y que son elegidos de la misma forma que nosotros elegimos a nuestros gobiernos, y SC2 está formado por 6 miembros (uno de cada una de las razas más importantes de REC), en el nivel 1 de la jerarquía de entes hay tres daemons de mucho, mucho poder y ciertamente terroríficos a nuestra percepción y visión humana de su polaridad. De idéntica forma, en el segundo nivel, hay 6 daemons que controlan a todos los entes que hay por debajo de ellos.

Tanto el primer como el segundo nivel de poder de entes en la Tierra responden directamente a Abraxas, consultando con Kumar y Rawak si hace falta, y colaborando con mayor o menor grado de afinidad o agrado con REC según la relación que cada daemon o ente tenga con ellos. Ni asimoss ni amoss ni ninguna otra raza tiene un poder directo sobre la jerarquía de entes del planeta, pero si que tienen ciertas formas de “solicitar” y hacer que trabajen para ellos (igual que miembros de SC tienen conjuros y códigos para invocar entes menores).

Como nota aparte, el hecho de que tanto SC1 como ABX1 (vamos a usar la abreviatura ABX para Abraxas y ABX1 para los 3 entes en el primer nivel de poder de su jerarquía en nuestro planeta), tengan tres posiciones está relacionado con la estructura de la realidad, formada por mónadas con tres polaridades y tres aspectos (consciencia, energía y materia). En muchos de los niveles superiores, en muchas razas o en muchos grupos de seres y entidades, existe esta manera de organizarse jerárquicamente y, siempre, el primer nivel está formado por tres miembros, el segundo por seis, el tercero por doce, etc.

Por lo tanto, igual que en SC2, ABX2 tiene 6 miembros, siguiendo como decimos la lógica de la ley de las octavas en la que, cada nivel, siempre es el doble en “algo” que el nivel anterior (igual que la frecuencia mínima de la nT es el doble que la frecuencia “mínima” de nuestro nivel y Tierra “actual” o, en un piano, el DO siguiente siempre vibra al doble de frecuencia que el DO anterior).

ABX3 (el tercer nivel jerárquico de entes en nuestro planeta) tiene, por consiguiente, 12 miembros o posiciones, habiendo doce daemons también de mucho poder ocupando las funciones que tiene asignadas este escalón de la estructura. En el caso de ABX3, los 12 entes que forman parte de este nivel son “coordinadores continentales”, por decirlo de alguna manera, que supervisan a millones de entes menores repartidos por toda la geografía planetaria repartidos en áreas geográficas que abarcan continentes y zonas del planeta muy amplias en extensión (incluidos polos y zonas marítimas).

A continuación, ABX4 está formado por 24 daemons, que tienen a su cargo la gestión de los principales inconscientes colectivos “macro”, no solo hablando a nivel de la LT33 y subniveles, sino por ejemplo el IC global de toda Europa o de toda Norteamérica o de toda el África subsahariana, etc. Así, a pesar de que REC y SC tiene mucha tecnología y controlan muchas cosas en todos los ICs, existen entes que se imbuyen también en ellos y tienen la capacidad de alterarlos y manipularlos, a veces por su propio libre albedrío en el margen que tienen y agendas, a veces por instrucciones de Abraxas para equilibrar algo cuando la estructura de la Tierra ha necesitado hacer malabarismos para sostener el peso de todo Eur.

El siguiente nivel de poder, ABX5, está formado por 48 daemons. Su rol se centra en la gestión o control de algunos macro arquetipos y egregores que tienen un efecto planetario global. Por ejemplo, el egregor de todas las energías que se ha formado en estos tres últimos años relacionado con la pandemia que hemos vivido, ha estado bajo control de uno de estos daemons de ABX5, a la vez que ha sido usado por SC como fuente de energía para mil cosas diferentes, así como por Kumar para otras cosas, por Rawak para otras más, y por muchos entes para muchas otras cosas.

Ampliando el número de entes en los siguientes niveles

A partir de aquí la cosa cambia. ABX6 está formado, y ahora ya no se sigue la regla de doblar en número, por 72 daemons, que, para que veáis hasta dónde llega la distorsión de nuestros sistemas de creencias religiosos, son los famosos “72 nombres de Dios” que tan fuertemente se han imbuido en libros y mitos religiosos, mágicos y ocultistas a lo largo de la historia. Con alguna que otra distorsión, los nombres de los seres que aparecen en todos los libros mágicos relacionados con esos 72 seres son los daemons de ABX6 con los que, SC, ya tiene más o menos capacidad de lidiar con ellos, pedirles “cosas” o invocarlos con ciertos códigos y parámetros que, hasta cierto punto, someten al ente (porque este “se deja” a cambio de algo) para los propósitos de SC.

Luego, ABX7 está formado por aproximadamente 700 entes distribuidos por regiones en la Tierra y responsables de distintas zonas geográficas a nivel de países o pequeños grupos de paises (por ejemplo, muchas de las pequeñas islas del Pacífico están regidas por un solo miembro de ABX7, aunque a nivel geopolítico, para nosotros, sean diferentes países. El Vaticano tiene su propio daemon de jerarquía ABX7 que “controla” el micro-IC de la zona, a pesar de que haya otro daemon que gestiona la zona en la que la ciudad de Roma, por ejemplo, se encuentra. Ídem en otras zonas parecidas).

A continuación, ABX8 está formado por aproximadamente 2000 entes-daemons que rigen y controlan los IC nacionales y trabajan con los C11 de cada país, así que hay al menos un daemon “nacional” que suele colaborar con el C11 de España o de Singapur o de Tanzania para “hacer cosas” en la geografía de ese país que esta bajo “control” de ese ente.

Y, en los últimos grados, ABX9 y ABX10 están formados por algo más de 5000 entes-daemons que vigilan zonas más pequeñas, ciudades o espacios más reducidos, pero aun importantes en población, por ejemplo, el daemon de Nueva York, el de Paris, el de Londres, el de Jerusalén, o el de Shanghái, etc., (nombro estas ciudades por ser hiper conocidas, pero podéis sumar a la lista las 5000 ciudades más importantes del planeta y probablemente tengan su propio daemon “local” imbuido en su IC local. Por lo tanto, estos dos grados últimos en su jerarquía tienen bastante poder para regir y alterar los ICs locales de las ciudades hasta cierto punto.

Finalmente, está lo que vamos a llamar la “tropa ABX”, formada por cientos de miles de entes y todo tipo de seres de polaridad negativa, sin jerarquía alguna, y con muy poca consciencia, y que están por todo el planeta. Funcionan en modo completamente automático, por resonancia, se ven atraídos por energías que resuenen con ellos y con su constitución a nivel físico, etérico, astral y mental, y son la mayoría de aquellos que nos encontramos cuando hacemos terapia o sanación energética y aparece alguno de estos.

Empezando a hacer limpieza planetaria

Bien, entonces, ¿Qué va a suceder con todos ellos? Pues han de salir de la Tierra en el tiempo en el que nuestro planeta tiene previsto completar su regeneración y autosanación. Esto significa que, poco a poco (de hecho, muy poco a poco), tanto Abraxas, como Umar, como Rawak como Kumar están dando instrucciones a todos los entes que aportan “peso negativo” para que vayan “abandonando el barco» para permitir la transformación energética del planeta de arriba abajo. Como habíamos comentado, hay varios siglos por delante para facilitar a Kumar que esta limpieza se lleve a un ritmo compatible con el desarrollo de la humanidad, nuestro paso a la nT, los procesos de salida de REC a Marte, la regeneración de flora y fauna, etc., etc., pero la cuestión es que, en algún momento, también todos los entes (o al menos todos los que Kumar no necesite mantener para equilibrar “algo”) han de ir saliendo hacia otros destinos que Abraxas les irá asignando allá donde sean necesarios para lo que sean necesarios.

A nosotros, pues de momento esta información nos sirve para aprender algo más cómo funcionan las cosas en nuestro planeta a nivel de energías y poder y procesos, y espero cerrar algunos cabos que habían quedado sueltos respecto a su rol dentro de todo este entramado evolutivo del que formamos parte y que no habíamos tocado en artículos anteriores.

Con esta nueva nomenclatura (ABX), cada vez que veamos manifestarse sucesos en los que diferentes daemons estén implicados, podremos dar detalles de su interrelación con REC o SC o de su actuación por cuenta propia, y seguir entendiendo mejor como sucede lo que sucede en el mundo y que “actores” están implicados en ello.

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