
La última parte de todo proceso de sanación y desprogramación dentro de los protocolos que os explico en los cursos de la EMEDT es siempre el trabajo con las redes neuronales del cerebro a las que, cada bloqueo, programa, creencia, etc., está conectado y usa para realizar la conexión entre la parte mental, emocional, etérica y fisiológica de aquello en lo que estemos trabajando.
Es decir, el cerebro, que actúa como la unidad física de procesamiento que gestiona las funciones biológicas y cognitivas del cuerpo, tiene asignadas una serie de redes neuronales concretas a cada elemento que existe en la mente, que, en este aspecto, constituye su contrapartida energética.
Por lo tanto, el campo estructurado de la AVH mental donde se almacenan y organizan los programas, creencias y patrones que determinan nuestra experiencia depende a su vez de la reconfiguración neuronal como último paso y proceso de todo cambio en nuestra configuración vibracional. Si utilizamos la analogía informática, el cerebro sería el hardware y la mente el software que lo hace funcionar con una determinada configuración, que depende del contenido de las esferas mentales, de los centros de control, de los parámetros de la esfera de consciencia, de los datos del cuerpo mental, etc.
Así, cuando nuestro YS inicia la desprogramación o sanación de algo que hemos solicitado, empieza el trabajo por la parte energética, pero lo completa enviando también las instrucciones para la reconfiguración neuronal necesaria para cohesionar toda nuestra AVH.
Sin la reconfiguración de las redes neuronales según el nuevo estado de la estructura mental que conseguimos tras cada sanación, y si no se le proporciona la nueva dirección y contenido sobre cómo se tiene que ajustar neuronalmente, el cerebro carecería de la programación necesaria para interpretar la realidad de forma coherente acorde al nuevo estado interno y energético que hayamos conseguido, y habría una disonancia interna entre nuestro estado mental y vibracional, y el estado de nuestro avatar.
El efecto, que es finalmente a lo que os quería llevar con esta explicación, es que por eso a veces uno siente cansancio, algún tipo de sensación o malestar mental, dolor de cabeza, etc., cuando hacemos mucho trabajo de desprogramación o sanación, pues no solo están cambiando partículas energéticas o formas mentales de los cuerpos sutiles, sino que, también, literalmente, están modificándose redes neuronales que conectan esos patrones y programas ajustándose a la nueva realidad interna que hayamos establecido.
