16
Mar
Todos y cada uno de nosotros siente de vez en cuando que, dependiendo con quién estemos hablando o interactuando, acabamos con una sensación u otra en nuestro cuerpo y estado de ánimo. Hay aquellas reuniones con amigos o colegas que nos dejan realmente animados, contentos y como si hubiéramos tenido un subidón, mientras que, en otras ocasiones, encontrarte o hablar con alguien te deja fatal, cansado o desmotivado, y no sabes ni siquiera porqué o como ha podido cambiar tu animo tan drásticamente. La explicación se encuentra en la forma que tenemos los humanos de interactuar entre nosotros. Es el…
