Por David Topí - 25 - octubre - 2010 1:19 pm

El Sol, el Yo Superior de Gaia

En una entrada anterior en la que hablaba sobre el camino evolutivo de nuestro planeta y como dentro de algún tiempo (sin determinar) Gaia iba a completar su proceso evolutivo en la Tierra, dejé de comentar una cosa, que este camino evolutivo está marcado por lo que podría ser el Yo Superior de Gaia, que no es otra cosa que la conciencia o ser que encarna en el SOL.

Normalmente podríamos considerar todos los sistemas solares como siendo una representación de las encarnaciones del espíritu principal, usando planetas como “cuerpos físicos” para sus experiencias. El Sol, o cualquier estrella con un sistema de planetas, es la conciencia principal que “da vida” a ese sistema, en nuestro caso, el sistema solar, mientras que sus “proyecciones” son las conciencias que dan vida a cada uno de los planetas que lo componen.

Cuando el espíritu de la Tierra complete su ciclo, dejará el planeta y avanzará a una nueva encarnación en otro nivel, quizás en otro planeta físico. Será el designio de la “conciencia” del SOL lo que indique como y cuando, y donde, esto ocurrirá, y si lo consideráis, es completamente lógico. Es el mismo proceso por el que pasamos todos nosotros, diferentes vidas en diferentes cuerpos, escogidas  y seleccionadas por nuestro Yo Superior, que cuando completan su periodo de aprendizaje, simplemente se “acaban”, volviendo luego a encarnar en otro cuerpo.

A una escala extremadamente mas vasta, el proceso es el mismo. La conciencia de cada planeta, los que la tienen (no se que otros planetas del Sistema solar tendrán un “alma” como la Tierra), un periodo evolutivo puede durar trillones de años, pero cuando se acaba, simplemente esa conciencia deja el planeta y se encarna de nuevo en otro sitio, según los designios evolutivos de su Yo Superior. Así, nuestra estrella principal, evoluciona acumulando las experiencias que le son transmitidas por sus encarnaciones, en otro tipo de camino completamente distinto del nuestro y sin punto de comparación, pero me atrevo a decir que al igual que nosotros, una vez Gaia se gradúe de todas las experiencias en todas las densidades en las que deba evolucionar, simplemente se unirá a la energía de  su Yo Superior y este mismo podrá completar un ciclo de su propio proceso, pasando, quien sabe, a que otros niveles de evolución que existan en ese camino.

Se que muchos de nosotros estamos en las fases finales de nuestro  propio ciclo, apurando experiencias para “graduarnos” a la vez que lo haga el planeta, para evitar tener que “buscar” otro sitio en el cual seguir avanzando a nivel de tercera densidad, pero no hay de que preocuparse. Que terminemos nuestro periplo actual aquí en la Tierra o no es algo que no nos afecta al nivel de la “persona” que somos en estos momentos, pues que vayamos a graduarnos o no ya está “decidido” y no es algo que podamos cambiar. Yo le he preguntado a mi Yo Superior si sabía cuanto tiempo “nos quedaba” antes de que Gaia se “fuera” y aunque “lo sabe”, no me lo dirá nunca, no es algo que necesite saber y no lo puedo descubrir ( a lo sumo me dará información incorrecta para que deje de intentar averiguarlo).

Por lo demás, es interesante saber que mucha de la increíble influencia que el Sol está teniendo en el planeta (tormentas solares y demás) está en cierta forma destinada a “darle pequeños empujones” energéticos a la frecuencia de Gaia, tanto para protegerla de elementos invasivos que tratan de retrasar su progreso como para incrementar su “fuerza” en los últimos tramos del camino. Quien sabe lo que esto significa, quizás lo veamos durante esta encarnación, a mi me gustaría 🙂