
En el artículo anterior os mencioné el conocido “efecto mariposa”, del que todos ya habéis oído hablar seguro en más de una ocasión. Hoy, coincidiendo con una serie de sincronicidades que me han sucedido, vamos a hablar de la mariposa, el insecto, como tótem y como señal de “algo” que nuestro YS o nuestros guías nos quieren hacer llegar.
En general, la mariposa significa transformación, crecimiento espiritual, cambio y renovación. Así os lo explico en el curso de Guias espirituales, fuerzas de la naturaleza y animales de poder, cuando hablamos de los significados más habituales de los tótems que podemos ver en nuestras meditaciones. Pero la mariposa, en una “octava superior” de realidad, es decir, en un nivel de entendimiento y conocimiento más alto, significa también otra cosa: portadora de información.
Y aquí también hay que hacer distinción: una mariposa “normal” (las que vemos en cualquier sitio), anuncia la llegada de información. Una polilla, o una mariposa “oscura”, anuncia la llegada de conocimiento “oculto”, o no accesible normalmente.
Para que el tótem de la mariposa sea usado por tu YS o por tus guías con este significado, y no con el significado común que os he contado antes, debes estar inmerso en procesos de aprendizaje de algo, de forma que, si tu AVH, tu psique, tu mente, está enfocada en aprender, estudiar, comprender, obtener conocimiento, etc., entonces la mariposa “muta” su significado y su presencia en tu realidad y, en situaciones no especialmente comunes, pasa a comunicarte que te está llegando nueva información, nuevos datos, nuevo conocimiento. No necesariamente llega en ese momento, sino que es más bien el anuncio de que “estamos preparando la información que necesitas para seguir avanzando y te llegará cuando esté todo listo para ello”.
Lo interesante, es que, por alguna razón, desde esos niveles superiores hacen distinción entre información (te explican algo, te aclaran algo o te confirman algo) y conocimiento “nuevo” (no previamente conocido por ti). En este segundo caso, aparecen polillas o mariposas oscuras. El hecho de que se use otro tótem está relacionado con los códigos que los campos de información “nuevos” tienen para ti, pues representa la conexión con unos datos y conocimiento no previamente accesibles a tu mente, pero que están preparados para serte entregados porque tu AVH ya está preparada para sintonizar con ello. Ese conocimiento “nuevo”, es “oscuro” (porque no podías verlo o acceder a él, siendo el negro el color de lo oculto y desconocido) y, al bajar ese significado plano a plano hasta tu realidad “material”, se ancla al tótem de la polilla o mariposas negras por sintonía o resonancia con ese concepto, mientras que, las mariposas “de colores”, por representar códigos de luz “visibles”, se conectan con la “bajada” de datos más o menos conocidos o que no estaban especialmente escondidos ni son del todo nuevos. Espero que se entienda más o menos el concepto.
Así, en cierto modo, la mariposa común es la llegada de conocimiento “horizontal”, cosas de tu mismo nivel actual que más o menos ya sabes, de algo que te da más detalle, te confirma algo, te profundiza en algo. Se usa cuando tu esfera de consciencia se expande “horizontalmente” para procesar la llegada de información (lo tenéis explicado en el nivel 1 de la formación de la escuela).
La polilla o algún tipo de mariposa negra-oscura es la llegada de conocimiento “vertical” (de niveles frecuenciales superiores y se usa cuando tu esfera de consciencia se expande “verticalmente” para conectar con otros estratos de conocimiento), de los que no tenías nociones o simplemente no estabas preparado para entender, procesar, comprender, etc. El tema de los niveles de conocimiento lo tenéis explicado también en estos dos artículos de hace unos meses (parte 1 – parte 2).
La polilla, por lo tanto, cuando es vista en alguna situación algo inusual, implica o puede implicar también que tu grado jerárquico de conocimiento (ver los artículos mencionados) ha subido o va a hacerlo, ya que esto sucede cuando has sanado, limpiado, desprogramado, etc., tu AVH lo suficiente como para borrar creencias, patrones, miedos, datos, etc., que ya han quedado obsoletos para ti, y, por lo tanto, tu evolución requiere que accedas a nueva información para seguir avanzando.
Al reconocer el mensaje al ver a sus tótems correspondientes, y simplemente decirle mentalmente a tu YS algo del tipo: “reconozco la señal que he recibido y estoy listo para la llegada de lo que se me tenga que transmitir”, das el “visto bueno” (aceptas) que se ejecute o ponga en marcha la octava necesaria para ello.
Como nuestros YS no pueden violar nuestro libre albedrío, siempre hemos de dar permiso para que ejecuten cosas (está explicado en artículos del blog sobre cómo funcionan las peticiones), así que, en el momento en el que la mariposa o polilla hace su aparición en tu realidad y tú haces el “acknowledge” (“reconozco el mensaje y doy mi visto bueno”), entonces la energía de la octava inicia su andadura en el DO (su primer paso) y, cuando todo está listo, te llega lo que te tenga que llegar a través de cualquiera de los canales disponibles para ello.
Yo he llegado a ver una polilla intentando entrar en mi casa durante mucho rato, buscando la manera de colarse por las diferentes ventanas (todas cerradas en ese momento), con un comportamiento tan extraño que ya me daba hasta pena, como si el pobre insecto quisiera decirme: “me han dicho que tengo que hacerte llegar este mensaje y no puedo dejar de intentarlo hasta que des el visto bueno”. Tardé como media hora en pasar de “que pesada es esta polilla” a “me parece que esto es bastante inusual”, luego darme cuenta del tema, hacer el “reconozco y acepto el mensaje, gracias” y la pobre polilla desaparecer como si nada.
En una realidad holográfica, donde todo depende de una serie de procesos mentales que se dan en secuencia y con diferentes niveles de significado, el uso de señales y sincronicidades como método de comunicación no deja de ser uno de los mejores para que nos vayamos dando cuenta de todo lo que se mueve a nuestro alrededor en múltiples estratos y niveles de la manifestación del mundo en el que vivimos.
