21
Jun
La mayoría de ocasiones en las que, por desidia, distracciones, apatía o por cansancio, abandonamos el trabajo interior que uno empieza a hacer con mucha ilusión y motivación, sea para cambiar algo en uno mismo, para desbloquear, sanar, desprogramar o eliminar restricciones, bloqueos y limitaciones, terminamos luego reprochándonos la poca voluntad o lo fácil que es dejar de lado aquello que nos parece importante, pero no lo es tanto comparado con las obligaciones físicas y de la vida “de ahí fuera”, que nos exige estar pendientes de mil aspectos “logísticos” para poder sacar adelante nuestras responsabilidades. Es, o puede ser,…
