17
Sep
Hace unos días compartí por el canal de telegram una noticia que me había enviado un buen amigo sobre un problema matemático que involucraba los números 33 y 42 y que acababa de ser resuelto, algo que se llevaba tiempo intentando y cuyas variables, 33 y 42, eran las dos únicas incógnitas pendientes por “resolver” de una ecuación que, decía el artículo, posiblemente se remontaba ya a tiempos de los antiguos griegos aunque, más modernamente, era un problema que había tenido ocupados a los matemáticos desde hace varias décadas. ¿Por qué el 33 y 42 se encuentran entre los parámetros…
