18
May
Estoy seguro que muchos de vosotros cuando habéis entrado en casa de alguien, o cuando habéis estado mirando pisos para compraros, alquilar o lo que sea, habéis salido con una cierta "sensación" respecto al lugar que acabáis de visitar. Ese comentario de "este lugar me da buenas o malas vibraciones", "este sitio no me causa buena impresión", etc., tiene su raíz simplemente en una cosa: la impronta energética que ese lugar deja en nosotros al estar en él. También sucede lo mismo cuando llevamos tiempo viviendo en nuestra casa. No siempre nos sentimos todo lo cómodos que deberíamos estar o tenemos alguna sensación rara en alguna parte de nuestro hogar. Nuestros hijos (mucho más perceptivos que nosotros) ni siquiera…
