02
Mar
Que cuando estamos durmiendo nuestra alma, espíritu y conciencia son libres para abandonar el cuerpo y explorar, expandirse, experimentar, aprender, etc. es algo que ya sabemos. Este “traje” que el cuerpo físico representa para la conciencia y cuerpos superiores que poseemos no es más que un vehículo que puede ser aparcado temporalmente cada noche para tener la libertad de explorar en un estado mucho más libre otras realidades y planos frecuenciales. Eso que llamamos “sueño” es una amalgama de múltiples actividades que representan conexiones y experiencias en cosas tan distintas como el plano astral, realidades paralelas o vidas simultáneas. Vayamos…
