29
Jun
Como hemos visto en el artículo anterior, la realidad en la que existimos no es más que un cúmulo de patrones energéticos, acotado a un rango de frecuencias determinado, restringido por la codificación existente en nuestro ADN, que es lo que marca que abanico de ondas y patrones decodificamos cada uno de nosotros, y que se queda fuera de nuestra percepción. Dependiendo de la codificación y configuración energética de cada persona, este tipo de descodificación puede variar más o menos, englobar algunos rangos lumínico-frecuenciales mayores o menores, pero, en general, nos tiene a todos los seres humanos moviéndonos en un…
