06
Feb
Nos habíamos quedado en el artículo anterior hablando de los componentes de un diagrama que nos servía para entender el proceso de transformación interior que el alquimista buscaba completar, mediante la aplicación de la piedra filosofal, para transformar el metal (cualidades negativas) en oro (pureza y perfección). Esto, en el lenguaje coloquial que todos entendemos, no significa otra cosa que despertar el potencial de la esencia o mónada en cada uno, para que su energía transmute y transforme todas las formas etéricas, mentales y emocionales negativas y se produzca, paulatinamente, la transformación del ser humano en algo “puro”, como el…
