16
Feb
Cuando tenemos un mal día parece que explotamos por cualquier cosa. Nos molesta todo, nos irritan pequeñeces, nos fastidian cosas que normalmente toleramos o nos son neutrales, etc. Esos días muchas veces estamos de peor humor, nos enfadamos, gruñimos, quizás pegamos algún grito, y es que el cuerpo necesita proporcionar una vía de escape a la energía que se acumula en nosotros y a las emociones que se despiertan y que, muchas veces, o las soltamos, o nos convertimos en una bomba de relojería andante. Normalmente la vía de escape más corriente es el chakra de la garganta, que se refleja en nuestras quejas, gruñidos, gritos o…
