05
Ene
Os decía en el último artículo que los pensamientos y las creencias son dos de los ingredientes básicos que forman la realidad de cada uno, y que, el pensamiento, no es simplemente una actividad mental pasiva, sino una fuerza creativa fundamental que moldea nuestra experiencia de la vida. En todos los sentidos, cada pensamiento, incluso aquellos que parecen insignificantes o fugaces, llevan consigo una carga energética capaz de influir en el entorno físico y metafísico, y en las estructuras que dan pie al holograma que percibimos como el mundo de los sentidos. En este aspecto os quiero hacer hincapié de…
