En más de una ocasión, cuando estamos trabajando en la sanación de bloqueos energéticos y preguntándole a nuestro YS la información para entender su origen, detonante, la razón de que “eso” esté en nosotros, etc., nos puede aparecer, a partir del diagnóstico que hacemos, que ese tema, problema, disfunción, alternación energética, etc., viene de algo cuyo origen se encuentra en otra de nuestras encarnaciones.
Tal y como os decía en el artículo anterior, para sanar algo hay que tomar consciencia de aquello a sanar, pues solo la consciencia actúa como el detonante de la energía que permite “trabajar de raíz” el problema que estemos investigando, o para el que estemos haciendo o recibiendo sanación.
Claro, cuando haces el diagnóstico con los protocolos de los cursos, tu YS te va dando información y te va respondiendo sobre qué pasó, de dónde viene, cómo te afecta, donde está, etc., y si es algo que te pasó hace dos semanas o dos años, y te pasó a ti, aquí y ahora en esta encarnación, pues más o menos puedes entenderlo o llegar a comprender con mayor rapidez la raíz, origen o causa del bloqueo o problema.
Ahora bien, cuando su origen está en otra vida ¿Cómo tomamos realmente consciencia de su causa y de qué fue lo que originó ese tema que ahora me está afectando a mí, en esta “realidad local” en la que vivo actualmente?
Una de las cosas que se aprenden con el tiempo, a medida que vas probando y mejoras tus capacidades con diferentes técnicas de trabajo, es a combinar todo tipo de herramientas que te ayuden a llegar hasta el fondo de la “investigación”, hasta sentir que realmente has comprendido la razón de que “eso” esté pasando, y una de esas herramientas para investigar temas de otras encarnaciones pasa por el uso de la técnica de la Caja Azul que os explico a continuación.
La meditación con la técnica de la Caja Azul la tenéis explicada ya hace años en este artículo, y la meditación la tenéis disponible en la página de recursos de la EMEDT para descargar.
Entonces, ¿Cómo se usa?
Pongamos que tienes un conflicto, un problema, un tema pendiente, “algo” que quieres solucionar o sanar con otra persona, y tu YS te va dando la lista de bloqueos asociados a ese tema, usando el protocolo de trabajo que muchos ya conocéis. Bien, a medida que vas investigando de dónde viene tal o cual bloqueo, situación y demás, te aparece en algún momento la información que su origen se encuentra en otra encarnación (tablas de los niveles 2 y 3).
Lo que yo hago en ese momento para intentar comprender el asunto en su totalidad es entrar en meditación y, usando la técnica de la Caja Azul, llamo primero a la versión de mí mismo que se encuentra en esa otra vida donde se ha originado el problema.
Puesto que todas las vidas son simultáneas, y en cada una de ellas tenemos un avatar con un alma local, todas coordinadas por nuestra supralma, la otra versión de mí mismo es una persona en toda regla, activa y viva en su propia época histórica, con su propio currículo de lecciones, procesos kármicos, bloqueos y tareas, su propia misión de vida, sus propios aprendizajes, etc.
Pero claro, en este momento, algo que esa otra vida mía está viviendo, haciendo, experimentando, etc., está teniendo tantísima repercusión energética hacia otras realidades espaciotemporales, que me está afectando a mí, en esta vida como David, y me está causando un problema, alteración, o un “lo que sea” en mi realidad.
Así, que, para empezar, le pido a mi YS que llame al alma “local” de la vida en la que ese tema se ha originado y, ahí, con un poco de imaginación y en visualización dentro de la meditación, aparece y se une a la “reunión” dentro de la Caja Azul tu “otro yo”.
Para hacer el ejemplo más gráfico pongamos que tienes un pequeño conflicto laboral, personal, familiar o social con alguien de tu entorno, aquí, en este año 2026. Tu YS te ha ido indicando cosas que lo causan: que hay una atadura por aquí o por allá, que hay una coraza, que hay un portal dimensional abierto, que hay un karma pendiente, que hay contratos, etc. Lo que salga. Pero su origen de todo o casi todo está en otra encarnación, así que cuesta entender el diagnóstico para tomar consciencia real de ello, porque no tienes los parámetros de las experiencias de esa encarnación que han llegado a activar ese conflicto ahora en tu realidad.
Así que, seguimos. Una vez el alma local de tu otra encarnación está en la Caja Azul, llamo al alma de la persona con la que tengo el tema a solucionar en esta vida, el personaje que corresponde a mi “lado” de la situación (el compi del trabajo, el amigo que sea, el familiar que toque, etc.). A su vez, pido que venga la versión de esa persona que corresponde a la vida en la que se ha originado el problema.
Y, si todo va bien, aparece, en la meditación, el alma local de esa persona con la que otra de mis vidas tiene ese tema o está teniendo ese conflicto.
Pongamos que tu versión de otra encarnación aparece como un caballero medieval, y la versión de la persona con la que tiene ese “problema” aparece también como un espadachín. Aquí ya puede que se empiece a entender algo: ¿Se están peleando las dos otras vidas de mi y de esta persona en la Edad Media con tanta intensidad que ha “reverberado” y ha llegado a activar “conflicto” aquí y ahora en este 2026 con quien es mi amigo, compañero de trabajo o familiar?
Y aquí empieza el diálogo. Con la práctica se hace más fluido, pero, básicamente, hay que interrogar a ambas vidas “pasadas” (simultáneas) para entender la situación. ¿Por qué se ha producido este aparente enfrentamiento con tanta intensidad que afecta a otras encarnaciones?
Y tu otra vida te indica que están “luchando” por el favor de una dama (estoy intentando poner ejemplos que sean suficientemente explicativos) y que hay una rivalidad brutal por ello y, además, hay mucha emocionalidad, mucho honor, mucho puesto en juego para el que lo consiga.
Es decir, no es que una vida mía está en un torneo medieval luchando y listo, se va a casa tras la pelea y un día más en el siglo X, y eso no afecta para nada al resto de vidas. Es que hay un proceso tremendamente energético, emocional y mental involucrado que está “emitiendo” y radiando con tanta potencia que está alterando las AVHs de otras encarnaciones, como la mía aquí y ahora varios siglos lineales después.
¿Cómo se soluciona esto entonces? Dos opciones, o bien ayudas a solucionar ese tema pendiente en esa época medieval, dentro de la propia meditación, tratando de que ambas partes encuentren la manera de solventar el tema, o, si no se puede, porque literalmente hay muchos procesos evolutivos y kármicos en juego que exigen que ese conflicto esté aun latente y activo para esas dos otras versiones nuestras en esa otra época histórica, lo que hay que hacer es pedir “desconexión” de esa situación para que, su “impacto” no implique alteración en nuestra AVH actual en esta vida.
Básicamente puedes dejarlos a su aire, y es el caso más sencillo en muchas ocasiones porque hay muchos aprendizajes que no se pueden cortar o parar que son importantes para esas otras vidas y encarnaciones nuestras, pero, por otro lado, lo que tu no quieres es que eso afecte a tu vida actual con la otra versión de la persona actual con la que compartes realidad en estos momentos.
Así, en el instante en el que ya has tomado consciencia completa de la situación y de su origen, ya se puede iniciar el proceso de sanación, y por tanto, ya le puedes pedir a tu YS con las peticiones que toquen que corte, bloquee, pare o disuelva todo impacto, energía, “onda” que, viniendo desde esa otra encarnación simultánea, esté causando ahora ese otro problema en esta vida actual.
Al hacer eso, y al completarse la disolución de la interferencia en tu realidad local actual, sea cual sea la situación que quede pendiente en esa otra vida “medieval”, y sea lo que sea que tu otra encarnación aun tenga pendiente de trabajar con la otra versión de la persona con la que tu estás teniendo ese problema, en tu vida actual desaparecerá paulatinamente el conflicto, aparecerá una resolución sencilla y coherente del mismo o sucederá algo que lo sane por completo cuando ya no haya ningún detonante que esté detrás del problema que inició todo el proceso de investigación para ver qué teníamos que sanar y que nos ha llevado a comprender, un poco mejor, como el espacio y el tiempo son solo, de nuevo, meras ilusiones mentales en las que la distancia temporal aparente no es freno para que cualquier cosa que pasa en cualquier encarnación, pueda “colarse” en cualquier otra y ser la causante de diferentes eventos y experiencias que vivimos ahora con las versiones de otras personas con las que también estamos compartiendo otras vidas en otras realidades locales de otras épocas históricas.
