Por David Topí - 11 - abril - 2010 6:53 am

Haciendo lo que nos asusta hacer

Nuestros miedos son las limitaciones más importantes que nos impiden llegar a expresar todo nuestro potencial y a desarrollar todas nuestras habilidades. Lo bueno que tienen, es que la única forma de superarlos es enfrentarnos a ellos de forma directa, sin rodeos y sin titubeos, enseñándonos a tener coraje y valentía, y a dar pasos para mejorar, que son necesarios en nuestra evolución personal.

Sin embargo es realmente fácil decir que hay que enfrentarse con los miedos de cada uno, y realmente difícil hacerlo de un día para otro. Por eso siguen ahí, porque su influencia es tal que cuesta trabajo y esfuerzo personal plantearse el reto de coger “al miedo por los cuernos“.

Listando las cosas

Una de las primeras cosas que hemos de hacer es tener una lista de todas aquellas cosas que nos bloquean el paso, que nos “dan miedo” o no nos gusta hacer. Esas cosas, si superadas, podrían hacernos despegar en muchas direcciones, pero actualmente son solo bloqueos que nos hacen dar rodeos para conseguir lo que queremos, no siempre con el mismo resultado.

Así que una de las formas de empezar a trabajar en ello es poner por escrito todo aquello que en cierta forma nos abruma, nos aterra y nos bloquea. Pueden ser cosas tan normales como hablar en público, hablar con gente desconocida, expresar nuestras verdaderas opiniones por miedo al rechazo, abrirnos y confiar completamente en desconocidos, hacer nuevas amistades, lanzarnos a una nueva aventura, etc. Una vez tengamos todo eso que nos gustaría hacer, pero no nos atrevemos a hacer, vamos a ir trabajando cada día en uno de esos aspectos.

Poco a poco

Así que ahora nuestro objetivo es hacer cada día una de esas cosas que nos asusta hacer, en versión reducida. Quizás podamos atrevernos a contar un chiste entre amigos para superar esa tensión de hablar delante de los demás, quizás podemos tratar de hablar con gente que no conocemos bien en nuestro trabajo, sin ninguna excusa previa, quizás podemos decir lo que pensamos sobre un aspecto sin pensar en las consecuencias que creemos que puedan traernos, etc. Ejercitar cada día el enfrentarnos a nuestro miedo con pequeñas hazañas personales relacionadas con él nos traerá confianza y seguridad en nosotros mismos, y lo más importante, tras poco tiempo, nos daremos cuenta que sin saber como, ese bloqueo que teníamos ha desaparecido, y hemos dado un pequeño gran salto cualitativo en nuestra evolución personal.