Desconectándonos de las redes de absorción energética

Grid_Analytics_XL__721_420_80_s_c1

En el último artículo habíamos dicho que todo lo que sucede en el planeta necesita energía para poder manifestarse en el plano físico, naciendo de ideas y concentraciones mentales, y luego bajando poco a poco hacia la realidad tangible y sólida, y hemos dicho que la principal fuente de esa energía son los seres humanos, la energía que nosotros mismos emitimos y que recogen de nuestros cuerpos y sistemas energéticos, y de aquello que emanamos constantemente hacia los planos físico, etérico y mental.

Este concepto de que todo lo que sucede viene determinado por que nosotros mismos co-creamos sin saberlo los problemas en el mundo, está sujeto a mucha incredulidad y a mucha negación, inconsciente en parte, consciente en otra, porque nos hace responsables indirectos de la situación a nivel planetario, y eso cuesta de aceptar, ya que si soy consciente de que unos poderes, razas y grupos que no veo, no conozco, no me han explicado que existen y que llevan milenios controlando el sistema de vida bajo el que existo, entonces no puedo hacer la vista gorda, mirar hacia otro lado y decirme a mi mismo que lo que pasa en cualquier punto del planeta no tiene nada que ver conmigo, que yo no soy participe de ello de ninguna forma y que no puedo hacer nada para cambiarlo. Todo falso, pero es comprensible que así lo creamos porque así estamos programados para creerlo.

Esto significa, como habíamos dicho, que no hay nada que esté sucediendo ahora en ninguna parte de nuestro globo, de nuestra sociedad, de nuestra realidad común, que no esté siendo nutrido con procesos energéticos para que pueda estar sucediendo. No hay evento, situación, proceso, problema o suceso ahora mismo que no tenga detrás un componente energético, que está siendo nutrido por la misma energía emitida por el ser humano. Esto es así por diseño, en un mundo libre de manipulaciones, controladores, razas de otros orígenes y todo esto, cada especie o sociedad es responsable de la creación de su propio entorno, físico y energético, lo cual es lo mismo que decir que cada raza es responsable de su realidad, de lo que manifiesta y crea y, por lo tanto, es más que correcto que sea la energía que esa misma sociedad o grupo emite y genera, la que se usa para crear el mundo que esas personas perciben, captan y usan como base para sus experiencias evolutivas. Pero con la raza humana esto se ha tergiversado enormemente y, ahora, la energía que emitimos es la que se usa para manipularnos, controlarnos y someternos.

Como no podemos dejar de emitir energía, pues somos generadores por naturaleza, hemos tenido que darnos la orden a nosotros mismos, como visteis en el artículo anterior, y en el que hablábamos de dejar de ser pilas para el sistema, de que se prohíba, energéticamente hablando, que nuestras emisiones sean usadas con fines no alineados con nuestro bien mayor. Si habéis ejecutado la petición, pues ahora esa parte de la estructura del ser humano, nuestro Yo Superior, que detona esos cambios en la parte de la personalidad que está leyendo esto, ya está desconectando y bloqueando que eso pueda llevarse a cabo, por lo tanto, un punto para la humanidad, y un revés para el sistema y sus “controladores”.

Ahora bien, seguimos sin entender cómo es posible que esto suceda, ¿cómo es posible que nuestra energía se capte, se almacene y se distribuya por todo el planeta? Nos falta mucho conocimiento de la estructura de la Tierra, de los canales y sistemas energéticos que la conforman, y de los medios de acumulación y reenvío energético que existen por toda ella. Vamos a intentar arrojar un poco de luz al respecto y comprenderemos mejor porque cada emisión de formas energéticas que  pudiéramos estar generando ahora, pueden ser usadas para manifestar, afianzar o potenciar cualquier cosa en la otra punta del planeta.

Estructura energética de la tierra

Todos conocéis que existen líneas energéticas distribuidas a lo largo del cuerpo etérico del planeta que seria, a groso modo, un equivalente al sistema de canales energéticos que posee el cuerpo físico. Estas líneas, llamadas líneas Ley, Hartmann, Curry, etc., son las que llevan el caudal y las corrientes de energía que sustentan la vida y todas las estructuras de la Tierra de un punto a otro. Complementariamente a esta red de canales naturales, además, las diferentes razas en control han ido construyendo, desde el plano etérico al mental, sus propios acueductos energéticos, por llamarlos de alguna forma, sus propias tuberías, sistemas de almacenamiento, captación, distribución y procesado de todo aquello que proviene, tanto de la Tierra como planeta, como de los seres humanos.

De esta forma, existen, a lo largo y ancho del plano etérico, y del plano físico también, pero fuera de las frecuencias visibles al ojo humano, primero, sistemas de captación energética que consisten en diferentes redes que simulan lo que sería una red de pescar peces, pero, en este caso, serian redes recolectoras de energía humana y planetaria. Están ubicadas por todos lados, y poseen la función, para entendernos, de aspirar y succionar muchas de las emisiones que hacemos constantemente. Imaginaros las ciudades donde vivimos llenas de redes captadoras que absorben sin darnos cuenta aquello que, en una ciudad, sus millones de habitantes están constantemente generando. Luego estas redes de captación están conectadas entre sí por diferentes canales distribuidores por todo el planeta, de forma que se pueden reenviar, como si de un sistema de riego se tratase, mediante procedimientos tecnológicos de las razas que gestionan la Tierra, la energía captada de un punto a otro.

Si visualizáis un sistema de manivelas, compuertas, sistemas de almacenaje de agua como los que tenemos por doquier, y lo imagináis a nivel etérico y mental, entonces tenéis ya un verdadero símil de lo que hay montado en el planeta pero que no vemos ni sabemos de su existencia, al menos no la mayoría, ni al menos hasta ahora.

Esto hace que por ejemplo, la energía captada en un punto del planeta pueda ser recolectada, en un campo de futbol, en una concentración de personas, en un evento multitudinario o simplemente por la emisión conjunta y constante de aquello que emanamos, luego almacenada, y reenviada hacia cualquier otro punto del mismo, desde donde entonces puede ser canalizada por los sistemas de distribución, y de ahí “bajadas en frecuencia” hacia el plano físico, para poder, por ejemplo, potenciar un conflicto, generar un desastre “natural” imbuyendo en diferentes puntos cargas energéticas manipuladas, manipular un inconsciente colectivo local o regional, etc., etc. Esto no es ciencia ficción, es ciencia y tecnología de Dracos, Annunakis, Mantis y otras razas que llevan miles de años de adelanto en conocimiento sobre la manipulación de las estructuras físicas y no físicas de sistemas planetarios.

Afortunadamente, y por otro lado, cada uno de nosotros tiene el poder para cortar su conexión a cualquier red a la que estemos enganchados, anclados o sintonizados, pues se nos conecta y se nos sintoniza con ellas de forma regular, sin que seamos conscientes, cada vez que estamos en alguna zona donde existen este tipo de sistemas. Para ello, como siempre, podemos pedir la desconexión de todas las redes de captación a las que hayamos estado, o estemos, conectados con lo siguiente:

Solicito que se elimine mi conexión y anclaje con cualquier red de captación y absorción energética a la que se me haya sintonizado, conectado o enganchado, con o sin mi permiso, desmontando todos los sistemas que permiten que mi energía sea usada para fines no alineados con mi bien mayor. Solicito que todas las redes que se encuentran en lugares de los que soy responsable energético se desmonten y sean eliminadas, junto con todos los sistemas de transmisión, distribución, almacenamiento y recolección de la misma.

¿Qué significa ser responsable energético de un lugar?

Cuando vivimos en un sitio, somos responsables de mantenerlo limpio, hacemos tareas de limpieza, pasamos la aspiradora, quitamos el polvo, etc. Mantenemos nuestra casa, oficina, tienda, despacho, en buen estado porque así vivimos más a gusto, y tenemos permiso y la responsabilidad de hacerlo. Energéticamente ocurre lo mismo, tenemos permiso y la responsabilidad de eliminar los remanentes energéticos negativos y los sistemas presentes en esos mismos espacios porque somos responsables energéticos de los mismos. No es necesario indicar ahora mismo los detalles de la posible ubicación de la red, si es en esta casa o la de allá, si es en esta oficina o la otra, etc., pues la petición anterior es suficiente para que nuestro YS siga los hilos energéticos de aquello a lo que estamos conectados y los elimine, así como eliminará todo aquello que forma parte de los sistemas a los que se nos ha conectado, por violación de nuestro libre albedrio, pues nadie nos pidió permiso para conectarnos a estas redes y usar nuestra energía, así que sin especificar lugares o sitios, ya se podrá ejecutar esta desconexión y eliminar todo aquello de donde proviene con los que tengamos responsabilidad energética.

Con esto, bueno, si se desmontan aunque sea solo una pequeña parte de todo este sistema de captación y absorción energética y os desconectáis de ellas, otro punto para la humanidad, otro revés para el sistema.

un abrazo,
David Topí

Enlaces directos